Asesoramiento en Crianza

Límites: ¿cómo ponerlos y sostenerlos?, ¿cuáles son los adecuados para cada edad?, ¿cómo lograr que sigan los límites sin que se convierta en una lucha?

Rutinas de sueño: ¿cómo hacer dormir a un niño?, ¿duerme en nuestra cama o en su cama, hasta qué edad?

Alimentación: no come variado, come a cualquier hora, come caminando por toda la casa...

El baño: ¿a qué edad tiene que dejar los pañales, cómo lo logramos?, ¿se baña solo o lo bañamos?, ¿se cepilla los dientes a esta edad?, ¿cuándo enseñarle a limpiarse solo?

 

Qué es y para qué sirve

Ser padres

Ser padres es una tarea hermosa, compleja y desafiante. Es el trabajo más importante que podemos tener, una tarea que nos enfrenta con nuestras ilusiones, fantasías, ideales, y también con nuestras propias debilidades e inseguridades. Nos enfrenta con nuestra propia historia de hijos. Una buena maternidad-paternidad requiere de mucho amor, empatía, paciencia, responsabilidad, madurez, creatividad y energía.

La paternidad se ejerce al comienzo sin saber del oficio. Algunos han tenido contacto con sobrinos, hijos de amigos, ahijados, y hasta hermanos menores, y tienen algunas ideas. Otros trabajan con niños y tienen un poco más de ventaja. Pero nunca es lo mismo, la experiencia de criar al propio hijo es única. Incluso, no es igual la experiencia de criar el primer hijo, a la del segundo, o el tercero.

¿Para qué un asesoramiento?

Que los padres estén bien les hace bien a sus hijos. Son los padres los responsables de sus hijos. Depende de ellos que los niños estén sanos, bien alimentados, que duerman bien, que se sientan queridos y apreciados. Son los padres los que acompañan a sus hijos en sus crecimientos, en el dolor y el sufrimiento. Para todo esto, es necesario que los padres estén sanos, equilibrados, que se sientan fuertes, seguros, confiados y tranquilos en el desempeño de su tarea. Tarea que no es para nada sencilla.

Más de una vez los padres pueden sentirse sobrepasados y desorientados. A veces llegan a una encrucijada que no pueden resolver bien, un problema que no pueden terminar de solucionar.

Los padres y otros cuidadores pueden beneficiarse del apoyo y orientación profesional, cuando así lo requieran. En ocasiones para resolver un problema aislado, otras para mejorar algunos aspectos propios, para encarar su paternidad de un modo más sano, seguro, responsable, y también para que la paternidad sea una experiencia más placentera.

Los niños están en constante desarrollo, crecen, maduran, estructuran su mente y su personalidad. Todos los días, tenemos la tarea de guiarlos y cuidarlos, y todos los días tenemos una nueva oportunidad de comenzar a cambiar algo que no estaba funcionando bien, o que no nos gustaba. Intervenir en la infancia, en la niñez y hasta en la adolescencia nos da una oportunidad única de cambiar aquello que se está armando de manera poco saludable y prevenir así futuros problemas.

Modalidad de trabajo

Se comienza con un par de entrevistas con los padres, para delinear el o los problemas que los llevaron a consultar y se hace una reconstrucción de la historia de esa familia, de esos padres, y de el o los niños en cuestión. Si se considera necesario, se puede realizar un par de entrevistas con los niños, ya sea de manera individual, o con sus padres. Cada familia es un mundo, y el trabajo con una familia tiene que ajustarse a las particularidades que ésta presenta. Luego del diagnóstico de situación, se decide si es necesario un trabajo de asesoramiento en crianza o no, y se pacta la frecuencia y la modalidad de trabajo.

En el asesoramiento en crianza, el terapeuta junto con los padres irán construyendo juntos la mejor solución. El objetivo no es educar a los padres, sino brindarles herramientas y conocimiento que han sido probados en la clínica y en la vida como satisfactorios, e ir encontrando, de acuerdo a la singularidad de cada miembro y del conjunto de la familia, la mejor salida del problema que los aqueja.

No se busca que los niños concurran a terapia, sino que los padres se fortalezcan con la intervención del profesional y sean ellos quienes lleven a casa la solución, y restablezcan nuevamente la paz del hogar. Esto les devuelve la confianza en si mismos, y a los niños les devuelve el sentimiento de sentirse seguros y contenidos por sus padres. Es muy distinta la sensación tanto para padres como para niños, cuando el niño concurre a terapia para resolver junto al terapeuta un problema, que cuando la familia entera se compromete en la situación, y son los padres los que modifican los obstáculos y restablecen el orden en la casa.

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